Como todos sabemos, el asesinato  del archiduque de Austria Franz Ferdinand desató la Primera Guerra Mundial. Sin embargo,  hubo otras donde las razones fueron hechos mínimos o consecuencia de actos totalmente estúpidos. Hoy veremos varios casos de guerras desatadas por las causas más extrañas.

La guerra del Fútbol

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Parece absurdo que 2 países entren en guerra por un partido de fútbol, pero por más raro que parezca, esto es lo que sucedió en 1969. Luego de que El Salvador perdiera las eliminatorias para el mundial de fútbol, su ejército envió un ataque repentino sobre honduras.

Durante el partido se dieron violentos disturbios que dieron la impresión de ser en contra de los salvadoreños a raíz de que existían miles de inmigrantes de El Salvador viviendo en honduras. La guerra duró 100 horas, para ese momento miles de personas habían muerto…

La guerra de la Oreja de Jenkins

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En 1731, el barco del capitán Robert Jenkins fue abordado por un buque español mientras trasladaba mercancías desde Jamaica hacia Inglaterra. A pesar de haber entregado el barco pacíficamente, el capitán enemigo le cortó una oreja.

Jenkins guardó su oreja en un frasco con alcohol y, al regresar a Inglaterra, realizó una queja formal frente al rey y la cámara de los comunes. Existía un interés político en tener una guerra contra España. Podría ser usada como excusa para mantener la venta de esclavos dentro de territorios españoles por parte de vendedores Ingleses. La guerra fue declarada el 23 de Octubre de 1739.

A pesar de que esta guerra parecía ser algo simple de ganar para Inglaterra, no fue así. Por casi una década, miles de soldados ingleses murieron en batallas y de distintas enfermedades. El capitán cortador de oreja fue apresado y terminó en una prisión de Inglaterra.

La Guerra de los Pasteles Y la pierna de Santa Ana

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Cuando México obtuvo su independencia de España, se sucedieron batallas y disturbios entre distintas facciones por el control de la sociedad.

Cuando su panadería fue destrozada en 1838, el francés Remontel fue a pedir explicaciones al gobierno Mexicano y preguntó si tendría una compensación. Su petición fue ignorada asi que apeló al rey francés Louis Philippe I.

Francia ya era hostil a México debido a unas deudas que el congreso mexicano se había negado a pagar. La marina francesa estableció un bloqueo en el Golfo y se apoderó de la ciudad portuaria de Veracruz. Para este entonces, los 2 países se habían declarado la guerra.

Antonio López de Santa Ana, «El Napoleón del Oeste» salió de su retiro para enfrentarse a los franceses. En una aguerrida batalla, fue disparado en la pierna y esta le tuvo que ser amputada. La pierna del famoso general fue enterrada con todos los honores, como si de su cuerpo se tratara.

Eventualmente, Inglaterra intervino y México tuvo que pagar 600000 pesos por la panadería dañada.

La gran guerra de los emús

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Australia puede ser un lugar muy raro. En 1932, soldados armados con ametralladoras salieron a combatir las 20000 aves que invadían el oeste australiano. Los emús estaban destruyendo las plantaciones de trigo y los granjeros no podían defender sus tierras por si solos.

Veteranos de la Primera guerra mundial cargaron contra las enfurecidas aves apoyados por el gobierno, quien puso a disposición las armas y la experiencia del coronel G.P.W. Meredith, perteneciente al regimiento de artillería del ejército.

Aun con la superioridad armamentística, Australia perdió la guerra. Las aves eran inteligentes, evitaron la emboscada y retrocedieron en pequeños grupos, volviendo a atacar cuando los soldados descansaban o por las noches. Finalmente, los soldados se rindieron después de 1 mes, habiendo matado solo unos 50 emús. El reporte oficial incluía la observación de que ningún humano había muerto y que las aves eran más pacíficas de lo que pensaban.

La guerra del balde de Roble

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En Italia, en 1325, alguien robó un balde. Soldados de Módena tomaron un balde de roble que se encontraba en excibición, supuestamente relleno de riquezas de la ciudad de Bologna. De esta manera, las 2 ciudades entraron en guerra.

2 grupos, uno apoyaba al papa y el otro al emperador romano, pelearon ferozmente. Esta guerra bizarra fue más sangrienta de lo que nos hubiéramos imaginado. Más de 40000 hombres fueron a pelear una guerra por culpa de un balde de roble. Las fuerzas de Bologna fueron dirigidas por el mismísimo Papa Juan XXII.

La guerra terminó siendo una de las más grandes de la edad media y, increíblemente, el emperador romano logró vencer al ejército del papa aun estando superados en número por 6 a 1. El balde se encuentra en Módena hasta el día de hoy.

La guerra del perro callejero

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El 19 de octubre de 1925, las relaciones tensas entre Grecia y Bulgaria estaban en su punto más alto. Un soldado griego traspasó el límite con Bulgaria para buscar a un perro callejero. Un soldado Búlgaro lo vio, le disparó y lo mató. Ambos bandos escalaron desde ese incidente al estado de guerra.

Cuando el fuego se detuvo, un capitán y un oficial Griegos caminaron hacia el campamento enemigo sosteniendo una bandera blanca. Ambos fueron muertos a balazos.

Los combates se detuvieron cuando la Liga de Naciones llamó a un alto el fue entre los 2 países. Grecia pagó 45000 Libras a Bulgaria por el daño que había causado pero alrededor de 50 personas ya habían muerto por culpa de un perro que cruzó los límites…

La guerra de los cerdos

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A mediados del 1800, los Estados Unidos y Gran Bretaña se dividieron las tierras cercanas a las montañas rocallosas mediante el tratado de Oregón. Sin embargo, la manera en que estaba escrito, dejaba dudas de quien era el dueño de las Islas San Juan, cerca de la isla de Vancouver. Como es de esperar, ambos gobiernos reclamaron su soberanía sobre las islas, que eran lugares ideales para bases militares.

Mientras tanto, una compañía Inglesa había convertido a San Juan en una hacienda criadora de ovejas que contaba con algunas docenas de americanos trabajando. Lyan Cutlar era uno de ellos. Un día se despertó y vio a un cerdo en su jardín. Para proteger sus vegetales, le disparó y lo mató.

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No pasó mucho tiempo hasta que un Irlandés apareció a la puerta de la casa de Cutlar demandando que pagara 100 dólares por su cerdo. Denunció a Cutlar a las autoridades Británicas, pero algo repentino sucedió: 66 soldados del ejército de Estados Unidos aparecieron para «proteger» a Cutlar.

Inglaterra respondió de la misma manera. En unas pocas semanas había 500 cañones norteamericanos vs 2140 soldados en buques Británicos. Ambos bandos pasaron 1 mes de amenazas e insultos, pero afortunadamente nadie realizó el primer disparo.

Las noticias llegaron al Presidente James Buchanan quien decidió que era el momento de controlar la situación. El territorio fue dividido en partes iguales por lo que el conflicto terminó de buena manera, salvo para el cerdo asesinado…

La batalla por el Castillo Itter

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La batalla más extraña de la segunda guerra Mundial vió a los Americanos peleando junto a los Alemanes en contra de los Nazis.

El Castillo Itter en Austria, construido en el siglo XI fue integrado al campo de concentración de Dachau en abril de 1943. El castillo alojaba a los más importantes prisioneros Franceses, incluyendo a la estrella del tenis Jean Borotra, embajadores y líderes de la resistencia. Esta era sin dudas una de las prisiones más agradables del mundo, los prisioneros la pasaban relativamente bien y tenían acceso a una biblioteca

Josef Gangl

Josef Gangl

En los últimos días de la guerra, los prisioneros franceses pudieron enviar a un hombre a buscar ayuda para escapar. Volvió con el Mayor Alemán Josef Gangl, quien había cambiado de bando. Gangl y 20 soldados alemanes se unieron a un grupo de Americanos que tenían un tanque. Juntos planificaron la misión de rescate.

El histórico castillo fue dañado en la explosiva batalla, pero solo un hombre murió: Gangl, quien falleció tratando de salvar al Ex-primer ministro Francés Paul Reynard.