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¿Te has preguntado por qué los payasos nos resultan tan escalofriantes?

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En muchos países es muy normal festejar los cumpleaños infantiles con estos personajes coloridos y ruidosos. Suelen animar los eventos con bromas, acrobacias o simplemente con algún número absurdo, pero ¿En qué momento los tradicionales payasos se convirtieron en los villanos más temidos de las películas de terror?

Un estudio llevado a cabo en Inglaterra en 2008, reveló que a muy pocos niños les agradan los payasos. Ese estudio también demostró, que decorar las habitaciones de un hospital con estos personajes, en vez de resultar alegre y acogedor, produce rechazo. Los niños ya no encuentran divertidos a los payasos, les resultan extraños y aún a los niños más grandes les pueden resultar escalofriantes.

En 2016, una revista de psicología llamada “New Ideas of Psychology”, publicó un artículo titulado La naturaleza de lo espeluznante en donde analiza las causas de por qué los payasos nos pueden resultar tan perturbadores. Aunque el estudio no esta enfocado en los payasos exclusivamente, explica en gran manera este fenómeno.

El surgimiento de los payasos

Durante siglos han existido bufones y payasos que gracias a su talento, lograban divertir a la gente y no ser decapitados aun cuando se burlaban del rey o de algún poderoso dejándolo en ridículo. Estos personajes graciosos se remontan al antiguo Egipto, pero recién en el 1500 d.C, aparece por primera vez la palabra “Payaso” en algunas obras de Shakespeare para referirse a  individuos ridículos con semejanza a los bufones.

El payaso que nosotros conocemos con peluca, rostro pintado y ropa holgada, recién apareció en el siglo XIX y cambió muy poco a lo largo de estos últimos 150 años.

La imagen cambia rotundamente

La aterradora imagen de los payasos tomó forma luego de que un asesino serial norteamericano, llamado John Wayne Gacy, fuera capturado en la década del 70. Este se ganaba la vida animando fiestas infantiles y se hacía llamar “Pogo el Payaso”. Cuando las autoridades del condado descubrieron que este sujeto había asesinado a por lo menos 33 personas, y las había enterrado debajo de su casa en los suburbios de Chicago, la conexión entre los payasos y los psicópatas asesinos, se fijó en el subconsciente colectivo de los americanos para siempre.

John Wayn Gacy, el asesino serial que trabajaba de payaso.

Luego de eso, hubo reportes en por lo menos diez estados de sucesos con características similares. En Florida, durante 2016, fueron vistos payasos con aspecto verdaderamente diabólico, asechando a los lados de la carretera.  En un pueblo de Carolina del Sur, reportaron que hubo payasos intentando atraer a mujeres y a niños al bosque; a estos últimos ofreciéndoles dinero.

No se sabe a ciencia cierta, cuales de estos avistamientos fueron amenazas reales de secuestro y cuales fueron producto de la imaginación de la gente. Sin embargo, la imagen de estos personajes, cambiaría para siempre.

Hay que mencionar, que la novela de Stephen King «It», llevada al cine en 1990, contribuyó en gran medida a que el miedo que sentimos por ellos se afirme.

La naturaleza de lo espeluznante

En un estudio realizado con más de 1300 voluntarios, se analizó desde un punto de vista psicológico, cuáles eran las señales que hacen que algo nos resulte escalofriante.

Los resultados mostraron que nos asusta la imprevisibilidad, el contacto visual inusual, ciertos gestos y además, somos más propensos a temer a un hombre que a una mujer.

Características físicas inusuales como tener ojos saltones, una sonrisa peculiar, dedos excesivamente largos o mostrarse fuera de sí, pueden ser rasgos que nos hagan percibir a alguien como espeluznante. No obstante, el escalofrío que pueden producir cualquiera de estas características físicas, suelen verse amplificadas cuando el sujeto tiende a llevar las conversaciones al terreno de lo sexual o a lo referente a tener reptiles como mascotas.

Cuando se les pidió a los participantes que indicaran que ocupaciones les resultaban más aterradoras, la mayor parte de ellos coincidió en la de los “Payasos”.

Parece ser que las situaciones ambivalentes donde un individuo se muestra un tanto espeluznante pero inofensivo a la vez, despierta nuestro sistema de alarma haciéndonos sentir incómodos, ya que huir en medio de una conversación sería una reacción de mala educación, pero permanecer podría revestir una amenaza real.

Payasofobia

Película «It», año 1990.

El término en inglés es “Coulrophobia” y se usa para identificar el miedo irracional a los payasos. Rami Nader, una psicóloga que estudió este tema, opina que lo que nos produce temor, es la cara oculta, lo desconocido que hay detrás de este personaje maquillado y disfrazado. Este ser que parece feliz ¿Es en realidad un ser inofensivo que solo entretiene, o representa una verdadera amenaza?

Otro rasgo es que son traviesos, cosa que pone en guardia todo el tiempo a sus espectadores. Su apariencia – peluca, nariz roja, maquillaje y ropa extraña – hace que se amplifique la incertidumbre sobre lo que podemos esperar de este individuo.

Por supuesto que hay otras ocupaciones que pueden asustarnos como los taxidermistas o los funerarios, que por el oficio que realizan nos pueden resultar horripilantes, pero ninguno de ellos superan a los » Temidos Payasos».

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