Algunos lo consideran un macabro personaje del folklore inglés. Otros afirman que Jack el saltarín era solo un malviviente que se divertía asustando gente con su habilidad saltarina y su traje estrambótico. A continuación develaremos el misterio…

Sus primeras apariciones

Jack el saltarín saltando sobre un portal

En Londres, en 1837, un hombre de negocios afirmó haberlo visto una noche cuando volvía de su trabajo. Relata que, mientras caminaba, este extraño sujeto dio un gran salto atravesando una verja y apareció en su camino. Gracias a la poca distancia que hubo entre ellos pudo apreciar su diabólica apariencia que incluía ojos brillantes y saltones, nariz y orejas puntiagudas y un físico musculoso.

Ese mismo año Mary Stevens, una muchacha que trabajaba como sirvienta, mientras  caminaba hacia su trabajo en Lavender Hill, fue interceptada de repente por un sujeto que salió de un callejón oscuro dando un gran salto. Éste la tomó y comenzó a besarla y rasgar sus ropas con sus afiladas garras. Mary Stevens ante tal ataque comenzó a gritar hasta que el diabólico sujeto huyó sin que nadie pudiera alcanzarlo. Los vecinos se acercaron al lugar para asistir a Mary pero fue tarde, y desgraciadamente esta no sería la última vez que ocurriría algo semejante. En unos días el hecho volvió a repetirse pero esta vez lo hizo con una nueva víctima.

Algunos contaron que en una de sus apariciones repentinas saltó ante un coche en movimiento haciéndole perder el control del vehículo al cochero. Luego de generar un choque escapó saltando sobre un muro de tres metros de altura, mientras reía de manera burlona y macabra. Dicho suceso le valió el mote de Jack pie de muelle, o también traducido como Jack el saltarín.

La apariencia de Jack el saltarín

Jack el saltarín luciendo su mítico traje de hule

Varios testimonios coincidían en que la apariencia de Jack el saltarín era estrafalaria ya que solía portar un traje blanco bastante ajustado de un material como de plástico. Algunos sugirieron que además portaba un casco; pero lo más llamativo eran sus garras metálicas con las que solía desgarrar las prendas de sus víctimas.

El detalle más escalofriante es que, según sus víctimas, los ojos de este personaje siniestro lucían como llamas de fuego y a través de su boca expulsaba fuego de color azul y blanco. El Lord Mayor de Londres, Sir John Cowan, consideró exagerados todos estos relatos y producto de la histeria colectiva. Sin embargo, al enterarse de los estragos que producía en la salud mental de los atacados este sujeto, se decidió hacer todo lo posible por atrapar a Jack el saltarín. Es así que encomendó a la policía que investigase sobre la identidad del atacante y hasta ofreció recompensa a quienes pudieran aportar datos útiles.

Algunos encuentros con Jack el saltarín

Algunos de los ataques fueron reportados en los periódicos de la época, motivo que volvió popular a Jack el saltarín e hizo que fuera representado en algunas obras teatrales en los barrios populares. Durante un tiempo no se supo nada de él hasta que en 1843 volvieron los relatos sobre sus apariciones en distintos puntos del país. Algunas veces lo asociaron con apariciones fantasmagóricas en un parque, otras con apariciones repentinas en la noche a un número de soldados y en otra oportunidad lo vieron disfrazado con piel de oveja. Pero en ninguna lograron capturarlo aunque sí pudieron dar testimonio de haber visto sus magníficos saltos.

Hacia fines del siglo XIX continuaron sus avistamientos, siempre con el mismo traje pero esta vez con casco. Algunos reportaron que hasta del otro lado del océano lo vieron, en Houston, Texas, aunque con un traje un poco distinto.

Una posible explicación

Jack el saltarín caminando sobre los tejados de Londres

El Lord Mayor de Londres había recibido una carta al comienzo de las apariciones de Jack el saltarín donde un vecino le informaba que al parecer se trataba de una especie de apuesta entre muchachos aristócratas. La apuesta consistía en desafiar a uno de ellos, al de carácter más travieso y temerario, a presentarse con tres disfraces diferentes y asustar a diferentes personas en cada oportunidad. Los disfraces debían ser de espectro, de piel de oso y de diablo. La carta además relata que a este vecino le llegó información de que este sujeto de clase acomodada llevaba atacando a siete señoras que resultaron desmayadas, y en otra oportunidad, a una sirvienta que hasta la fecha no había logrado cobrar la razón.

Después de un tiempo, la cantidad de cartas que recibió el Lord Mayor de Londres contando apariciones semejantes, junto con algunos testimonios de personas cercanas, le hicieron pensar seriamente en que la hipótesis de la primera carta era la explicación más certera de lo que estaba ocurriendo en la ciudad. Si bien había algunos detalles un poco anormales en los relatos, los consideró posibles exageraciones, pero sin duda resolvió que se trataba de un morboso que disfrutaba de hacer bromas pesadas a quien se le cruzara en el camino.

Hubo otros, que ante las características sobrehumanas relatadas por algunas personas, acudieron a una explicación paranormal. Algunos consideraban que podía tratarse de un ser de otra dimensión que logró entrar a nuestro mundo a través de algún agujero de gusano o portal dimensional. Otros pensaban que podía ser un extraterrestre con habilidades típicas de otro mundo o incluso un demonio. Estos últimos introducidos a nuestro mundo por algún ritual ocultista.

Jack el saltarín devenido en ícono cultural

Durante la época victoriana este personaje fue usado para asustar a los niños y persuadirlos de portarse bien. Se les decía que si se portaban mal este demonio saltaría sobre el tejado y los observaría desde la oscuridad a través de la ventana de sus habitaciones. El solo escalofrío que producía este supuesto disuadía a más de uno de portarse mal.

A fines del siglo XIX se hicieron obras teatrales con Jack el saltarín como protagonista y más adelante películas. También se lo puede ver, al igual que otro afamado asesino de Londres, como villano en algunos vídeo juegos, entre ellos, en Assassin’s Creed Syndicate.

Cuando todo esto comenzó, al parecer como una simple broma pesada, nadie imaginó los alcances que tendría Jack el saltarín en la cultura de Londres y en el entretenimiento.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Spring_Heeled_Jack