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Esta comunidad Hawaiana fue un paraíso Hippie hasta que el Gobierno decidió incendiarla y destruirla

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Luego de un entredicho con el gobierno Hawaiano, Howard Taylor permitió a 13 hippies mudarse a su propiedad ubicada en una hermosa playa de la isla. Allí pudieron vivir sin pagar rentas  y construyeron su comunidad viviendo en casas en los árboles.

Si existe algo que represente a la cultura alternativa de los 60s y 70s es la vida en comunidad. Desafortunadamente, muchas comunidades comenzaron como utopías hermosas pero terminaron en escándalos de corrupción e incluso con asesinatos y violencia. Sin embargo, una comunidad conocida como “El campamento de Taylor”, logró convertir a un grupo de personas en un próspero medio ambiente donde se podía vivir sin reglas, sin religiones, doctrinas o leyes gubernamentales.

El campamento de Taylor, escondido en la selva Hawaiana

El campamento de Taylor fue descrito desde “un paraíso hippie en la tierra” hasta un “pueblo de casas en los árboles” y es tal vez lo más cercano a la representación de “La playa” de Leonardo di Caprio. De hecho, se dice que esta película fue basada en los hechos que relatamos en este artículo.

Elizabeth Taylor y su hermano Howard

La comunidad comenzó en 1969 cuando el hermano de la famosa actriz Elizabeth Taylor, Howard, decidió vengarse del gobierno hawaiano al permitir a un grupo de 13 hippies asentarse en su terreno de 3 hectáreas. Para ese momento, Howard Taylor era un importante oceanógrafo y artista, planeaba extender su territorio y crear una gran finca con varios edificios.

Howard usa la “Contracultura” en contra del gobierno Hawaiano

Sin embargo, el gobierno local tenía una diferente idea, querían convertir el área en un parque público. Por esta razón denegaron los permisos de construcción que había solicitado Taylor. Amargado, decidió darle alojamiento a varios hippies vagabundos y les permitió vivir en su tierra de manera totalmente gratuita, sin pagar alquiler alguno. De alguna manera, Taylor hizo esto para molestar al gobierno Hawaiano. Y de alguna manera funcionó.

Mudándose de Berkley al paraíso Hawaiano

Varios de los hippies provenían de Berkley, California y habían sido arrestados por protestas callejeras y otras razones. Sin embargo, no desaprovecharon la oportunidad de construir esta encantadora y auto-suficiente comunidad llena de casas en los árboles y arte psicodélico.

El fotógrafo John Wehrheim retrata la vida en el campamento

Con el paso del tiempo, se esparcieron los rumores de que existía un paraíso hippie donde uno podía vivir gratis, en frente a una hermosa playa. Más de 100 hippies viajaron para unirse a la comunidad. También se mudó el fotógrafo John Wehrheim, quien documentó meticulosamente la vida en el campamento. Años más tarde Wehrheim produciría un hermoso libro de fotos y un documental de la vida en ese tiempo.

El lugar perfecto para comenzar una nueva vida

Muchos de los miembros de la comunidad buscaban un modo de vida diferente, lejos de la guerra, la violencia y el materialismo que caracterizaba a los Estados Unidos de fines de los 70.  Cuando llegaban al campamento, se les permitía quitarse las ropas y tomar parte de otro tipo de vida en comunidad.

Una comunidad sin reglas

El lugar contaba con varias construcciones en los árboles, una cooperativa, agua, sistemas sanitarios y hasta un comisario. No tenían una sola persona a cargo, como Wehrheim dice en su libro: “Era una comunidad guiada por un espíritu que creaba orden donde no había reglas”.

Un lugar como ningún otro

A pesar de que todo suena muy bien, Wehrheim asegura que la comunidad convivía en un ambiente de tension sexual, alcoholismo, violencia y adicción. Exactamente como cualquier otra comunidad.

La vida diaria en el campamento

La vida diaria en la comunidad incluía trabajar en la huerta, juntar los abundantes frutos que crecían en los árboles, pescar, fumar marihuana y surfear las bellas olas Hawaianas. En una entrevista, Wehrheim dijo que el campamento de Taylor alojaba a todo tipo de personas. “Desde familias hasta adictos a las drogas y vagabundos holgazanes.”

Nacidos en la naturaleza

La comunidad creció rápidamente, decenas de niños corrían por la playa. Carla Herreria, una jóven que nació en la comunidad, describe como sus padres lucharon con sus adicciones. Otra mujer, Maya Spielman cuenta que luego de su nacimiento, su madre comenzó a tomar montones de hongos y “Se fue a vivir a una cueva”.

El incendio del campamento

Mientras que muchos miembros estaban orgullosos de su comunidad, a los Hawaianos no les gustaba ver a los hippies desnudos vagando por sus playas. Muchos miembros del campamento decían que vivían como los antiguos Hawaianos, pero los Hawaianos aseguraban que los hippies hacían su vida vendiendo marihuana. Cuando la tensión entre el gobierno local y los hippies fue en aumento, la propiedad fue expropiada y el campamento de Taylor fue reducido a cenizas.

Claramente había cosas positivas y negativas en la comunidad. Cuando Wehrehim y sus compañeros de producción del documental buscaron a las personas que vivieron allí,  la mayoría de ellos tenían recuerdos positivos de su vida en comunidad y aun hoy intentan llevar una vida sencilla. A pesar de que los miembros no pudieron preservar su comunidad por largo tiempo, nos proveyeron de un interesante ejemplo de como una comunidad hippie puede prosperar sin la influencia de religiones o expectativas de vida poco realistas

visto en Allday

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