Seguramente habrás escuchado hablar de él o lo habrás visto como protagonista en alguna película de terror. Luego de cometer asesinatos en serie se convirtió en el asesino más famoso de Londres y su nombre pasaría a la posteridad como uno de los más temidos.

Contexto histórico

A las afueras de la ciudad, en el East End de Londres, comenzaron a llegar inmigrantes irlandeses y judíos del este de Europa y la Rusia imperial a partir del año 1882. La sobrepoblación que se dio generó la proliferación de barrios de clase baja con elevados índices de crímenes, desempleo, violencia, alcoholismo y prostitución.

La Policía Metropolitana de Londres, en octubre de 1888, reportó que había alrededor de 62 burdeles y 1200 prostitutas en el barrio de Whitechapel. Este barrio, en particular, tenía mala reputación por la extrema pobreza, los disturbios sociales y los casos de antisemitismo y racismo, entre otras cosas. La decadencia de Whitechapel alcanzó su punto máximo cuando la prensa comenzó a reportar una serie de asesinatos que llamaban la atención por el estado en que encontraban a las víctimas: con cortes en la garganta, el rostro desfigurado, mutilaciones en las áreas genital y abdominal y extirpación de órganos.

Caricatura de un sospechoso publicada por el Illustrated London News el 13 de octubre de 1888.

Un asesino suelto en la ciudad

En esa época y en ese costado de la ciudad era común el ataque sistemático a mujeres, lo que hizo difícil identificar cuantos de los homicidios fueron cometidos por la misma persona. Entre abril de 1888 y febrero de 1891 la Policía Metropolitana de Londres encontró once homicidios ocurridos en Whitechapel pero no pudo asegurar si todos fueron cometidos por la misma persona.

Sin embargo hubo cinco casos, llamados los cinco canónicos, que pudieron ser clasificados como producto del mismo asesino. En todos los casos las mujeres atacadas resultaron ser prostitutas y sus cuerpos mostraron las mismas lesiones. Dos de ellas presentaron el rostro desfigurado y a otras tres les extirparon los órganos. Cabe señalar que hubo discrepancias entre los médicos forenses que revisaron los casos, algunos no creen que los cinco asesinatos hayan sido cometidos por el mismo homicida. Algunos sostienen que dos de los asesinatos pudieron haber sido cometidos por otros asesinos que intentaron imitar el modus operandi del “destripador”.

Cadáver de Mary Jane Kelly, uno de los cinco casos canónicos.

Identificando al asesino más famoso de Londres

La policía de Whitechapel entrevistó a más de dos mil personas, investigó alrededor de trecientas y detuvo a ochenta. Con la aparición de más homicidios se involucró la policía de la City de Londres para sumar su apoyo al caso pero aun así no consiguieron atrapar al asesino.  Los habitantes del East End de Londres insatisfechos con la investigación policial decidieron armar una comisión ciudadana que patrullara las calles para encontrar sospechosos, además de contratar detectives privados para que entrevistaran a presuntos testigos.

Los principales sospechosos fueron carniceros, médicos y cirujanos ya que la policía consideraba que algún conocimiento técnico debía tener el homicida para realizar esos cortes a sus víctimas. Aparte la mismísima reina Victoria desconfiaba de los carniceros y ganaderos que atracaban sus barcos en los muelles ubicados cerca de Whitechapel. No obstante, esta hipótesis se descartó por no coincidir los días de desembarco de los barcos con los días de ataque del “destripador”.

El médico forense Thomas Bond, luego de analizar el tipo de heridas de las víctimas, descartó que se tratara de una persona con conocimientos técnicos y agregó que probablemente se trataba de un sujeto solitario con manías homicidas o eróticas que periódicamente se le daba por atacar. Algunos psicólogos especularon que, por la posición en que fueron encontrados los cuerpos y la penetración con un arma blanca, el asesino posiblemente obtenía placer en cometer dichos actos.

Caricatura de John Tenniel donde refleja el escarnio de los ciudadanos por la incompetencia policial para encontrar al asesino más famoso de Londres. Septiembre, 1888

Apodando al asesino

Algunas teorías sobre la identidad del destripador indican que podía tratarse de una persona con trabajo estable y que cometía los crímenes en fin de semana. Sin embargo no hubo suficiente evidencia forense que pudiera acreditar su identidad. Cabe añadir que también se realizó un examen de ADN a unas cartas que se le atribuyeron pero las pruebas fueron demasiado adulteradas como para llegar a una conclusión fiable.

La prensa y la policía recibieron varias cartas en el transcurso de los crímenes, algunas intentaban brindar pistas para resolver el caso y otras decían ser de autoría del asesino. Entre las más destacadas de éste último se encuentran: la carta “Querido jefe”, la postal “Saucy Jacky” y la carta “Desde el infierno”.  La relevancia de estas radica en que por primera vez el supuesto asesino firmó las cartas con el mote que habría de hacerlo conocido en todo el mundo: “Jack el destripador”. En ese momento ya había otro criminal en Londres al que llamaban Jack, le decían “Jack el saltarín” debido a que saltaba por encima de los muros para atacar a sus víctimas y luego escapaba de la misma manera.

Tiempo después, en 1931, el periodista Fred Best junto a un colega, confesaron haber escrito las cartas para aumentar el interés de la población en los homicidios de Whitechapel y acrecentar la popularidad de su medio de prensa que en ese momento se encontraba en decadencia.

En esa época los medios de prensa eran accesibles a toda la población por su bajo costo, esto facilitó que los crímenes de este asesino serial se volvieran virales en toda Londres.

Assassin’s Creed Syndicate, el videojuego donde Jack el destripador es protagonista.

Obras literarias y películas

El asesino más famoso de Londres cuenta hoy con un museo en el este de la ciudad que es visitado por turistas interesados en el mito de “Jack el destripador”. Este asesino también ha inspirado obras literarias y audiovisuales que han inmortalizado a este personaje siniestro dándole una apariencia fantasmagórica; una mezcla de realidad y ficción.

En 2015, el famoso videojuego Assassin’s Creed que se caracteriza por incluir algo de historia en su trama, lo incluyó como una de sus estrellas principales en Syndicate, el último capítulo de la guerra entre asesinos y templarios ambientada en Londres.

Cuando veas la próxima película de terror con este sujeto de protagonista conocerás la verdadera historia.

Fuentes: https://es.wikipedia.org/wiki/Jack_el_Destripador

https://www.clarin.com/entretenimiento/jack-destripador-assassins-creed-syndicate_0_BkKgLVyKvQg.html