Inicio Historias de miedo 10 hechos reales que parecen sacados de una película de terror

10 hechos reales que parecen sacados de una película de terror

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No necesitas películas de terror cuando tienes un mundo repleto de locuras horripilantes. Los seres humanos crean sus propios dramas malignos con guerras interminables. La madre naturaleza deja devastadores escenarios que no le envidian nada a cualquier película sangrienta. Sin embargo, no es siempre sangre y entrañas lo que impacta al mundo. Nuestro entorno está repleto de misterios extraños y de sorpresas que desafían cualquier tipo de explicación científica.  Desde cacerías espeluznantes hasta inexplicables luces en el cielo, no contamos con todas las respuestas de estos sucesos que nos aturden y que acechan nuestros sueños y pesadillas.

Así que pon una expresión de valiente, sujeta tu frazada de seguridad y apaga las luces. Sigue leyendo y te sumergirás en las profundidades de lo obscuro: historias reales que avergüenzan a cualquier película de terror.

La lluvia de carne de Kentucky

 

A continuación una peculiar e interesante premisa de película de terror: bombas de carnes cayendo desde un despejado cielo azul. No hablamos de filetes o de salchichas congeladas, se trata de pedazos de carne cruda esparcidas sobre un área del tamaño de un campo.

Eso fue lo que ocurrió durante la famosa “Lluvia de carne de Kentucky” en marzo del año 1876, en la ciudad de Olympia Springs. Una mujer que trabajaba afuera describió como caían los trozos carne fresca desde el cielo como copos de nieve sangrientos, los cuales median 5 centímetros cuadrados.

Reporteros y lugareños acudieron masivamente para investigar el escándalo. Grandes pedazos de carne fueron encontrados por todo el lugar, algunos enterrados en la tierra y pegados en las rejas. Cuando las personas llegaron al lugar, la carne ya estaba podrida, pero eso no impidió que dos hombres la probaran y afirmaran que su sabor era de cordero o venado.

Meses después, un hombre llamado Leopold Brandeis inspeccionó pedazos de carnes preservados y manifestó que era nostoc, un género de cianobacterias que adapta un estado gelatinoso cuando está expuesta a la lluvia. Sin embargo, dicha teoría desafía la realidad ya que el cielo estaba despejado cuando se inició la lluvia de carne.

Una explicación más creíble surgió luego: otro hombre observó algunas muestras y determinó que la carne era probablemente producto de vómitos arrojados por numerosos buitres que circulaban el área. Tal como niños en una fiesta de cumpleaños, un buitre vomitó y desencadenó lo mismo en otros buitres, lo que causó un desastre carnoso en la tierra. Esa cosa del sabor lo hace más asqueroso, ¿cierto?

Hinterkaifeck

A comienzos de la primavera del año 1922, en una tranquila granja de Alemania, una serie de extraños sucesos se convirtieron en un aterrador e inconcluso asesinato masivo. La solitaria granja se llamaba Heinterkaifeck, nombre que ahora es sinónimo de los terribles eventos acontecidos en el lugar.

En el lugar residía un granjero llamado Andreas Gruber que vivía junto a su esposa, su hija adulta (Viktoria), dos nietas y su criada de mediana edad. Las seis personas fueron halladas muertas a causa de golpes con una piqueta el 4 de abril de 1922.

Varios eventos desconcertantes ocurrieron semanas antes del asesinato. La antigua criada que trabaja allí se escabulló diciendo que el lugar estaba poseído. Gruber les había comentado a sus vecinos que observó extrañas huellas en la nieve que conducían del bosque al granero, pero no había rastros de huellas de regreso al bosque.

Días antes del asesinato, la familia les mencionó a sus vecinos que las llaves de su casa habían sido robadas y que escuchaban ruidos extraños en el ático. También encontraron un periódico en el suelo el cual no había sido comprado por ninguno de ellos.

El 31 de marzo, los seis miembros de la familia fueron asesinados. Sus cuerpos fueron hallados en el granero. La nieta menor, de 7 años, sobrevivió al ataque inicial. Se acostó junto a los cadáveres de sus seres queridos mientras se arrancaba hebras de su cabello hasta que finalmente falleció.

Justo antes de que sus cuerpos fueran descubiertos, los vecinos presenciaron humo que salía de la chimenea. Tras entrar a la casa, se dieron cuenta de que alguien había estado comiendo y cuidando del ganado. Extrañamente, una reserva de dinero que se podía encontrar fácilmente estaba intacta.

Se realizaron las autopsias, pero los forenses de la época eran aún inexpertos. Un gran número de especulaciones sostenia el supuesto incesto entre Andreas y Viktoria, hecho que pudo haber ocasionado una especie de crimen pasional. Sin embargo, dichas hipótesis no fueron comprobadas. En 1986, la policía realizó varias investigaciones sobre las atrocidades, pero nadie fue detenido o arrestado por lo horripilante asesinatos.

El incidente del Paso Dyatlov

En febrero de 1959, nueve jóvenes partieron a esquiar en las pendientes de las Montañas Urales, Rusia. Luego de tres semanas, sus cuerpos fueron encontrados en una ladera llamada “Montaña de la muerte”, lo que produjo una serie de interesantes pistas.

Cuando los investigadores lograron encontrar al desafortunado grupo, se les dificulto comprender lo que había acontecido. Las víctimas habían cortado sus tiendas de campaña desde adentro y luego huyeron del campamento sin ropa, a pesar de las heladas temperaturas.

Los encargados del caso encontraron dos cuerpos cerca del límite del bosque y restos de otro campamento. Otros tres cuerpos fueron hallados más lejos. Las autoridades afirmaron que los jóvenes habían muerto de hipotermia.

No fue hasta el mes de mayo que la policía halló los otros cuatro cuerpos sepultados bajo 3 metros de nieve en una pendiente. Las autopsias arrojaron que las victimas presentaban heridas graves, tales como fracturas de cráneos y costillas. Sin embargo, no tenían heridas externas, excepto por una mujer a quien le faltaba su lengua.

Los senderistas también se habían sometido a altos niveles de radioactividad. Otros senderistas y lugareños reportaron extrañas luces en el cielo (que aún siguen apareciendo).

La hipótesis más probable es que los senderistas hubieran quedado atrapados en una avalancha mientras dormían y que luego cortaran las tiendas para escapar. Luego corrieron aterrorizados del campamento sin sus instrumentos básicos. Dos senderistas hicieron otro campamento mientras que los otros tres trataban de regresar a sus tiendas para buscar ropa abrigada y los otros cuatro pudieron haber deambulado, o quizá se perdieron y sufrieron de inhibición inducida por el frio.

Las heridas internas pudieron haber sido claramente producto de la fuerza de la avalancha. La lengua perdida de la joven mujer pudo haber sido arrancada por animales.

Sin embargo ninguna hipótesis explica la radioactividad. Quizá el grupo fue por casualidad sometido a una prueba de análisis de un centro secreto militar.

Si alguien del gobierno de Rusia sabe con exactitud la causa de su muerte, esta nunca será revelada. El caso fue abruptamente cerrado por el gobierno con una resolución, lo que llevó a una eterna serie de teorías conspiradoras.

El castillo de la muerte de H.H Holmes

En la actualidad, las investigaciones forenses y el arduo trabajo de los policías han dificultado que ocurran asesinatos masivos. Sin embargo, antes de los años 1900, un ingenioso asesino, H.H Holmes,  pudo pasar inadvertido por años. Holmes es considerado uno de los primeros asesinos en serie reconocidos en los Estados Unidos.

Holmes se crió en una familia adinerada y de muy joven mostró interés en la medicina. Solía realizar cirugías rudimentarias en animales solo por curiosidad, También era deshonesto: robaba cadáveres de la escuela de medicina y los usaba para fraude de seguros. Eventualmente, Holmes se mudó a Chicago para dirigir una farmacia. El negocio fue el comienzo de una vida espeluznante.

Holmes construyó un edificio de ladrillos de tres pisos y atraía a mujeres jóvenes, las cuales eran asesinadas por asfixia e incineración. En algunas ocasiones, Holmes vendía partes de esos cuerpos a las escuelas de medicina. Otras veces los usaba para el fraude de seguros. Otros cuerpos eran simplemente arrojados en su sótano.

Con el tiempo, el fraude fue lo que hizo que Holmes cayera. Luego de ser capturado e interrogado, la policía decidió investigar dentro de la casa de Holmes. Lo que encontraron fue una bizarra “mansión de asesinatos” llena de escaleras con calle ciega, corredores secretos, cuartos de normas extrañas y otras construcciones anormales. También había habitaciones a prueba de sonido y paredes cubierta de metal con sopletes para torturar a las víctimas.

Holmes confesó ciertos asesinatos y fue sentenciado a muerte, pero nadie sabe realmente  el número exacto de los siniestros. Solo nueve de ellos fueron confirmados, pero se estima un número entre 20 y 200. Sin importar el total, Holmes fue un asesino prolífico con una imaginación retorcida la cual llevó a su ejecución en 1896.

Delphine LaLaurie

En 1834, las autoridades de Nueva Orleans acudieron al incendio de una mansión donde encontraron a una mujer esclava encadenada en la cocina. Lo que la policía no sabía era que la mujer había iniciado el fuego intencionalmente para llamar la atención de las autoridades de las atrocidades que ocurrían dentro del lugar.

La dueña de la casa era Delphine LaLaurie, una mujer de la alta sociedad conocida por la crueldad hacia sus esclavos. Los lugareños sospechaban que en años anteriores espantó a un niño esclavo del techo de la casa y enterró secretamente el cuerpo en su propiedad.

Los rescatistas encontraron en el ático a esclavos encarcelados quienes no tenían comida y eran mutilados desdichadamente. Varios informes afirman que los esclavos eran atados a collares con clavos y sus extremidades estaban encadenas de manera tal que fuera imposible moverse.

Sus condiciones eran tan terribles que… la policía pensó que al público le gustaría presenciarlo. Los oficiales llevaron a los esclavos torturados a la cárcel local, que luego fue abierta para la observación pública. Miles de personas pasaron por el lugar para ser testigos del sufrimiento que LaLaurie había ocasionado.

Mucho de los vecinos de LaLaurie ya habían sospechado del maltrato hacia sus esclavos. En una oportunidad presenciaron un terrible acto que había cometido, por lo que decidieron atacar e interceptar su residencia pero LaLaurie logró escapar. Historiadores creen que logró vivir el resto de su vida en París, Francia. La mujer nunca pagó ante la justicia.

 Las gemelas Gibbons

June y Jennifer Gibbons eran gemelas criadas cerca de una base militar galés. Ambas desarrollaron el habla muy tarde y cuando empezaron a hablar lo hacían entre ellas usando un extraño idioma codificado. A medida de que envejecían, su patrón de lenguaje era tan extraño que nadie pudo entenderlas. A las gemelas no parecía molestarle ya que solo les importaba su compañía. Las niñas incluso podían imitar sus propios gestos inconscientemente.

Eran niñas afrodescendientes que vivían en una comunidad de personas blancas, a menudo aislada y acosada, aunque las gemelas parecían estar aún más alejadas. Psicólogos separaron a las gemelas para intentar cambiar su comportamiento, pero las chicas se debilitaban cuando estaban lejos.

Una vez que las reunieron de nuevo, pasaban todo el tiempo juntas, jugando y escribiendo historias. Incluso provocaron un incendio, por lo que fueron arrestadas y enviadas a un hospital mental de alta seguridad por 14 años, en parte porque las personas encontraban su comportamiento obsesivo muy inquietante.

En 1993, las mujeres fueron enviadas a otra clínica. Tras abandonar el hospital, Jennifer murió por una repentina inflamación de su corazón, aunque no se determinó nunca la causa.

Tiempo después, June le confesó a un terapista que ellas habían hecho un pacto en el que juraban que después de estar en libertad, una de ellas debía morir. Ambas habían entendido finalmente que la compañía constante de la otra era abrumadora y para que una de las dos pudiera vivir de verdad, la otra debía fallecer.

No existe evidencia de algún truco sucio, y June aún vive sola cerca de sus padres en Gales.

La casa de asesinatos con hachas en Villisca

 

El 9 de junio de 1912, en el pequeño pueblo de Villisca, un hombre con un hacha entró a una casa de dos pisos y cambió la historia del pueblo por siempre.

Al día siguiente, un vecino fue a visitar a Joe Moore, a su esposa Sara y a sus cuatro hijos. Lo que encontró fue algo  horroroso e inolvidable: cada víctima había sido golpeada hasta morir y luego cortada en trozos. El techo sobre las victimas había sido arrancado, lo que era una señal de la fuerza del atacante durante su enfurecimiento.

Había extrañas pistas por toda la casa. Un trozo de tocino fue encontrado envuelto en una tela y todos los espejos y pedazos de vidrio estaban cubiertos.

Los lugareños llamaron inmediatamente a detectives y sabuesos, quienes llegaron en barco esa noche desde Nebraska. Los perros siguieron una pista (seguidas por cientos de miles de ciudadanos preocupados) hasta un rio, pero no encontraron nada relevante.

En los siguientes años se dieron una serie de acusaciones y juicios sin éxito. Investigadores trataron de relacionar los asesinatos con otras matanzas de familias en Kansas, Colorado y otros lugares. En aquellos eventos, el asesino usaba una hacha, las víctimas era cubiertas con sábanas y, siniestramente, cada escena tenía una lámpara con la mecha doblada de tal forma que se pudiera reducir la iluminación, lo que permitía al asesino a cometer el crimen sin despertar a los lugareños.

Las pistas nunca arrojaron  una conclusión precisa y ninguna persona fue acusada por los crímenes.

La famosa “Ax Murder House” (Casa de asesinatos con hacha) es hoy en día una atracción turística y algunas personas afirman que esta poseída por los espíritus de las víctimas. Puedes pagar para pasar la noche en la casa y reflexionar sobre los hechos violentos ocurridos hace más de un siglo.

Tom con pies equinovaros.

En los pantanos del sur de los Estados Unidos, acecha un monstruo que ha estado persiguiendo animales y personas por décadas. Se le conoce como Tom con pies equinovaros, un lagarto de 4.3 metros considerado un “demonio del infierno de ojos rojos” y que aterra a cualquiera que se atreva a meterse cerca del pantano.

La primera vez que Tom fue mencionado fue en un libro en 1934, pero su historia remonta décadas atrás cuando era conocido por robar ganado y asustar a la gente en Alabama y Florida. Le apodaron con ese nombre debido a las huellas que dejaba.

Los rastros de la matanza de ganados llegaron hasta Florida. En los 80, un grupo de personas observaron las huellas del lagarto, lo que reinició las historias de la bestia más infame del sur.

Tom nunca fue capturado pero su nombre sigue vivo en las sombras de los pantanos.

Perros zombis

En el año 2005, científicos drenaron sangre de algunos perros y luego llenaron su sistema circulatorio con una helada solución salina. Por más de tres horas, los perros permanecieron quietos sin latidos de corazón ni actividad cerebral.

Seguidamente, los científicos reemplazaron la sangre  y le dieron un choque de electricidad para revivirlos. Luego de estos experimentos, algunos perros presentaron problemas físicos y de comportamiento mientras que otros parecían estar perfectos.

Aunque las pruebas parecen inhumanas, los resultados son usados para hallar mejores maneras de estabilizar a las víctimas de traumas hasta ser llevadas a un hospital. A pesar del objetivo, el escenario es un tanto espeluznante. Los perros zombis probablemente no escaparían de un laboratorio, pero si lo hicieran, quizá quieras darles algo para masticar en lugar de tu pierna.

El zumbido

No importa donde vayas, siempre hay un zumbido que parece seguirte a casa, al trabajo, cuando estas solo o con amigos y familiares. Usas tapones en vano para bloquear el sonido. Te quejas con los demás por el ruido pero nadie parece escucharlo. En ocasiones sientes que te estas volviendo loco.

No se trata de un episodio de “The Twilight Zone”: hay ciertas áreas geográficas como Inglaterra, Escocia y los Estados Unidos donde un bajo y misterioso zumbido puede ser escuchado por tan solo el 2 por ciento de la población.

La mayoría de estas personas sufren de dolores de cabeza y problemas para dormir. El sonido se vuelve más notorio en la noche. Las víctimas son normalmente mayores y algunas personas se estresan tanto que terminan suicidándose.

Algunos científicos atribuyen el famoso Zumbido de Bristol a ondas sísmicas causadas por las olas del mar. Otros zumbidos alrededor del mundo son inexplicables y causan un estrés incesante en los afligidos.

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